“Liarse la manta a la cabeza”

Expresión acuñada durante la batalla de Cuarte en el 1094. La ciudad, que había sido prácticamente sitiada por los almorávides, contaba con la espléndida defensa de Rodrigo Díaz de Vivar. El Cid, que sabía que la ciudad no podría resistir mucho más el asedio, decidió que sólo había una solución, que era la de un ataque inesperado a las tropas acampadas a las puertas de la ciudad. Para ganar tiempo decidió tender una emboscada al enemigo: durante una noche de espesa niebla mientras al norte un pequeño destacamento tenía por misión lanzar un breve y mínimo ataque, el Cid saldría con el grueso del ejército por el sur vestidos de almorávides. Aunque era probable que la artimaña funcionara por la poca visibilidad, no dejaba de ser una misión tan desesperada como arriesgada, por lo que el Cid convocó a sus hombres y les dijo: “Al alba vedremos si la astutia de la nocte nos asistiere: liguémonos los mantos a la testa como si turbantes fueren e ataquemos sin mirar tras nos”. Aunque la batalla se venció las bajas fueron numerosas, por lo que la expresión comenzó a utilizarse como sinónimo de un acto aventado e irreflexivo.

Anuncios

3 comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s